El presidente Abdelaziz lleva 
al muro el 
Caballo de Troya Saharaui
 

El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Mohamed Abdelaziz, junto un número importante de saharauis refugiados en los campamentos de Tindouf colocarán mañana miércoles frente al muro de la vergüenza construido por Marruecos para segregar en dos el Sahara Occidental el "Caballo de Troya Saharaui", la obra que el artista méxicano Rolando de la Rosa ha realizado para ARTifariti 2007, en un acto reivindicativo que contará con la presencia de prensa internacional.



La escultura realizada con material reciclado y restos de armamento, como la bomba que conforma la cabeza del caballo y que mutiló al pastor de cabras vecino de Tifariti Ahmed Salem quien se la entregó al artista, porta en sus tripas las resoluciones incumplidas de la ONU en favor del Pueblo Saharaui. En el cuerpo denuncia del equino va dibujado el rostro del Luali, héroe de la causa saharaui, y escrita la frase del mexicano Benito Juárez: "Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la Paz".


En épocas de incertidumbre, de redefiniciones y nuevos paradigmas, hay algo que perdura desde los tiempos más remotos: la fuerza de los símbolos. Para Rolando de la Rosa, "el manejo de los símbolos en el arte es capaz de penetrar las fibras más profundas de la gente". Desde la Virgen de Guadalupe, Marilyn Monroe o la Coatlicue hasta su caballo de Troya mexicano, el artista visual ha convertido los símbolos en eje de su trabajo. "Nuestra labor como creadores es reflexionar y cuando se llega a una conclusión se tiene que mostrar en una obra, porque la gente no tiene tiempo para pensar y está más preocupada en ganarse la vida". Su polémica instalación sobre la Virgen de Guadalupe con rostro de Marilyn Monroe fue a finales de los 80 desmontada del Salón Nacional de Artes Plásticas del Museo de Arte Moderno de México debido a numerosas protestas, siendo destituido el director del centro. El Caballo de Troya de Guacales fue introducido por la noche y de forma inconsciente por funcionarios en el Palacio Nacional, después de haber encabezado la “Marcha del Silencio” en favor del político mexicano Andrés Manuel López Obrador, consumando así el mito griego.